La alerta sensacionalista del día es que [alguien] "hackea" las redes internas de grandes corporaciones, entra las que destaca Telefónica, pero también otras de renombre como bancos o entidades públicas. En otros países están sufriendo lo mismo. (Aunque recordad, niños, que RT tiene la misma fiabilidad que tu portera hablando de política internacional. Posiblemente, tu portera sea más fiable, porque al menos no tiene una intención dirigida...). El ataque está siendo global. ¿Qué está pasando? ¿Un malvado ataque ruso para desestabilizar Occidente? ¿o es chino esta vez?
Pues no. Nada de eso. Como casi siempre, la realidad es más prosaica, pero debemos entender algunos términos antes de proceder.
La primera es "malware" o "software malo", que hace referencia a todo programa que está destinado a hacer algo que el usuario de la máquina no quiere. Muchos "solo" espían lo que se hace, pero otros borran archivos o capturan nuestras contraseñas bancarias, por poner solo dos ejemplos
El segundo es "ransomware", que se puede traducir como "malware que pide rescate", como lo hizo el famoso "virus de la policía" hace unos años. Desde entonces, se han sofisticado y encriptan los archivos importantes del disco duro (todos los de trabajo, Word, Excel, fotos, etc) y te pide un rescate.
Otro término que debemos conocer es "gusano". Este hace referencia a un malware que es capaz de replicarse a sí mismo. Es decir, se mueve como un "gusano" por la red, apareciendo en un sitio tras otro, duplicándose en cada uno de ellos (puesto que no desaparece de su sitio original).
Estos términos son compatibles entre sí: puede ser un ransomware que se comporte como un gusano, por ejemplo.
Uno de esos fue detectado por Microsoft el día 14 de marzo de 2017. Se llamaba WannaCry y era especial, porque aprovechaba una vulnerabilidad, para la que sacaron un parche tres días después, para expandirse dentro de una red local.
¿Cómo funciona?
El delincuente que nos quiere robar envía un archivo infectado por correo electrónico a todas las direcciones electrónicas que pueda. Esto se cuenta por millones, para lo que usa servidores de correo que no estén adecuadamente protegidos. De hecho, cada vez que nos damos de alta en algún servicio gratuito o ponemos nuestro correo en Internet, hay una buena posibilidad de que acabe en una de estas listas.
Una vez que un usuario poco avezado lo ha abierto, y aquí viene lo innovador, se envía a todos los que estén en la misma red (basta que haya un solo pardillo en la oficina para que hasta el más experto usuario de la misma se contagie). Aprovecha una vulnerabilidad de Windows para la que se sacó un primer parche. Lo malo es que la versión de hoy está modificada y todavía no hay solución sencilla.
Así, a través de ese error, va infectando todos los ordenadores y cifrando todos los archivos, por los que luego pide rescate, como es habitual, en bitcoins para evitar el rastreo del dinero estatal, más fácil de seguir. Su propósito es recaudatorio y su éxito se basa en que no hay todavía una solución, pero con la velocidad a la que trabajan las compañías antivirus, seguro que mañana (o quizá en horas) ya tendremos una solución parcial, hasta que Microsoft saque la nueva solución.
Así, pues, no estamos ante ningún ataque organizado para desestabilizarnos, sino ante un sencillo grupo criminal que quiere nuestro dinero. Nada más. ¡Ah! Y pagar, por supuesto, no garantiza en absoluto que se liberen los archivos "secuestrados".
Estos programas no "roban" los archivos, solo los cifran en el ordenador que los tiene (por eso hace falta una copia de seguridad de todo en algún sitio seguro). Y, por supuesto, no son "hackers". Solo utilizan el truco más viejo del mundo, la ingeniería social, para colocar su regalito.
Si el usuario está preparado, no le infectarán.
AUTOR DEL LIBRO "LAS ANDANZAS DE UN POLICÍA TECNOLÓGICO", A LA VENTA EN TODAS LAS LIBRERÍAS, FÍSICAS Y ONLINE.
AUTOR DE LOS LIBROS "LA RED OSCURA" "CRISTAL TRASLÚCIDO" Y "EL JUEZ DE SUECA"
viernes, 12 de mayo de 2017
jueves, 4 de mayo de 2017
Ignorancia legal o "premios garrote"
Hoy he leído ESTA NOTICIA en que una asociación llamada Women's Links Worlwide, que castiga las sentencias "contra la igualdad de género" ha propuesto para su "premio garrote" una sentencia en que se "rebaja" la pena a un abusador sexual porque la niña "no opuso resistencia".
En primer lugar, no se "rebaja" ninguna pena, puesto que desde la primera sentencia solo ha habido esa condena, que no habrá estimado toda la solicitud de la acusación particular —si la ha habido— o del Ministerio Fical.
Es un caso doloroso, porque la niña tenía cinco años de edad cuando empezaron los abusos, que se prolongaron durante tres años y el adulto solo ha recibido un castigo de cerca de cuatro años de prisión.
Una pena tan baja para un abusador sexual ya nos hace pensar que los abusos cometidos por fuerza han tenido que ser leves —es decir, tocamientos y no penetraciones— porque en otro caso la pena hubiera sido de doce a quince años.
La "indignación" está porque no se ha contemplado que los hechos sean "agresión sexual". Es decir, que el acusado no ha utilizado "violencia o intimidación" —o ésta no ha podido ser demostrada—. De haber apreciado esa agravante, la pena hubiera subido de 5 a 10 años.
Los hechos son abyectos, desde luego, pero son los que son. La gradación de las pena tiene un propósito, porque si todo se castigase igual, los delincuentes irían al delito más grave. Cuando la pena por robo era el ahorcamiento, los ladrones asesinaban a sus víctimas porque les daba igual, no iban a tener más reproche legal que sin hacerlo.
Por tanto, los jueces han actuado con corrección al no estimar violencia si no la ha habido y castigar al que sí la ejerza.
Me llama en especial la atención que esa asociación lo considere "un atentado contra la igualdad" porque yo he tenido casos —Nanysex, mismo, que abusaba de BEBÉS— donde tampoco se estimó la agresión sexual, porque un bebé no puede oponer fuerza alguna contra su abuso... Claro que todos los bebés eran masculinos y, por tanto, no pueden ser considerados "víctimas de desigualdad". Aunque fueran bebés y los haya penetrado un adulto.
Este caso demuestra que pertenecer a una asociación en absoluto está reñido con ser un total ignorante en cuestión de leyes e intentar, de paso, crear una opinión pública contraria a la correcta aplicación de le legalidad.
Esto me recuerda —siempre lo hace— a las tonterías que se oyen cada vez que ha habido un asesinato con múltiples puñaladas y no se aprecia el agravante de enseñamiento. Bastan cinco minutos de lectura del código penal para entender que por ese tipo se entiende "alargar de forma innecesaria el sufrimiento de la víctima", por lo que si todas las heridas se dirigían a zonas vitales, jamás se podrá aplicar. Es otra prueba de la ignorancia supina que se extiende.
Y ojo, es legítimo que el ciudadano medio no lo sepa, pero tanto la prensa como las "asociaciones" tienen una responsabilidad con la verdad y eludirla solo las convierte en otro propagador de rumores más, en vez de un sitio fiable al que recurrir.
En primer lugar, no se "rebaja" ninguna pena, puesto que desde la primera sentencia solo ha habido esa condena, que no habrá estimado toda la solicitud de la acusación particular —si la ha habido— o del Ministerio Fical.
Es un caso doloroso, porque la niña tenía cinco años de edad cuando empezaron los abusos, que se prolongaron durante tres años y el adulto solo ha recibido un castigo de cerca de cuatro años de prisión.
Una pena tan baja para un abusador sexual ya nos hace pensar que los abusos cometidos por fuerza han tenido que ser leves —es decir, tocamientos y no penetraciones— porque en otro caso la pena hubiera sido de doce a quince años.
La "indignación" está porque no se ha contemplado que los hechos sean "agresión sexual". Es decir, que el acusado no ha utilizado "violencia o intimidación" —o ésta no ha podido ser demostrada—. De haber apreciado esa agravante, la pena hubiera subido de 5 a 10 años.
Los hechos son abyectos, desde luego, pero son los que son. La gradación de las pena tiene un propósito, porque si todo se castigase igual, los delincuentes irían al delito más grave. Cuando la pena por robo era el ahorcamiento, los ladrones asesinaban a sus víctimas porque les daba igual, no iban a tener más reproche legal que sin hacerlo.
Por tanto, los jueces han actuado con corrección al no estimar violencia si no la ha habido y castigar al que sí la ejerza.
Me llama en especial la atención que esa asociación lo considere "un atentado contra la igualdad" porque yo he tenido casos —Nanysex, mismo, que abusaba de BEBÉS— donde tampoco se estimó la agresión sexual, porque un bebé no puede oponer fuerza alguna contra su abuso... Claro que todos los bebés eran masculinos y, por tanto, no pueden ser considerados "víctimas de desigualdad". Aunque fueran bebés y los haya penetrado un adulto.
Este caso demuestra que pertenecer a una asociación en absoluto está reñido con ser un total ignorante en cuestión de leyes e intentar, de paso, crear una opinión pública contraria a la correcta aplicación de le legalidad.
Esto me recuerda —siempre lo hace— a las tonterías que se oyen cada vez que ha habido un asesinato con múltiples puñaladas y no se aprecia el agravante de enseñamiento. Bastan cinco minutos de lectura del código penal para entender que por ese tipo se entiende "alargar de forma innecesaria el sufrimiento de la víctima", por lo que si todas las heridas se dirigían a zonas vitales, jamás se podrá aplicar. Es otra prueba de la ignorancia supina que se extiende.
Y ojo, es legítimo que el ciudadano medio no lo sepa, pero tanto la prensa como las "asociaciones" tienen una responsabilidad con la verdad y eludirla solo las convierte en otro propagador de rumores más, en vez de un sitio fiable al que recurrir.
jueves, 27 de abril de 2017
¿ESTÁN LOS NIÑOS SUICIDÁNDOSE EN UN JUEGO LLAMADO "BALLENA AZUL"?
Desde hace unas semanas, existe un rumor del que incluso se han hecho eco diferentes medios de comunicación, la mayoría de dudosa reputación y escasa credibilidad. Según el mismo, en Rusia se originó un juego en que los adolescentes deben realizar una serie de desafíos cada vez más difíciles y que empiezan con lo trivial para acabar con el suicidio del participante, todo siguiendo las instrucciones de unos "directores de juego" que permanecen en las sombras. Terrible, ¿eh? Y eso no es lo peor. Lo peor es que el juego se está expandiendo por Latinoamérica, entre otros lugares.
Si nos ponemos a analizar el tema, ya suena raro. ¿De verdad hay tantos menores tan influenciables? ¿Ni un solo padre se ha dado cuenta y lo ha denunciado a la policía? Y hay un dato más importante: nadie se suicida si no está ya predispuesto a ello. El instinto de autoconservación es de los más poderosos en el ser humano.
Como siempre, hay que rastrear la noticia desde su origen, no en referencias de referencias... y la referencia original proviene de un diario ruso llamado "La nueva gaceta" (Novaya Gazeta) que cuenta una historia de mayo de 2016 que poco tiene que ver con el original. Como en otras ocasiones, una maliterpretación debida a una traducción deficiente ha acabado contando lo que no es... Os invito a leer Snopes, página de referencia en bulos, donde lo explican mucho mejor que yo.
Una vez que queda claro que la famosa "Ballena Azul" no existe, nos queda hablar de la parte mala: por la IRRESPONSABILIDAD de medios y particulares que, en busca de notoriedad o bailclicks, lo comparten con ansia amarilla sin molestarse en verificar fuentes. En ciudadanos ya es malo, pero en quien se supone que se dedica a eso en la prensa, no tiene perdón. Así, podemos ver que hasta El Mundo comparte sin pudor. En su noticia hace referencia a otra noticia en un diario ruso en inglés... pero al leerlo se nos cae el alma a los pies: de "La 'ballena azul', el siniestro juego viral que incita al suicidio" en España a "Se teme que las suicidas de Siberia estuvieran manipuladas por mentes criminales de une red social" del original hay un mundo y medio de diferencia. Y, además, incumple una de las normas básicas del periodista: hablar de HECHOS, no de SUPOSICIONES.
El caso es que la idea ya ha sido asentada y existe la posibilidad de que alguien la empiece a utilizar y algún adolescente —nunca en masa, porque ya hemos dicho que el suicidio es extraordinario— y, lo que hasta ahora no ha pasado, comience a pasar por imitación.
¿Responderán entonces los medios que han publicado las falsedades? ¿Se sentirán culpables los alarmados ciudadanos que no se molestan en comprobar UNA MIERDA? La mayoría no. El tema les será lejano. ¿Qué les importa que un menor en algún lugar del mundo se haya tirado al vacío porque ellos les dieron la idea? Si su familia sigue bien...
Pues, queridos asesinos en potencia, para mí seréis igual de despreciables.
Y, recordad una vez más la regla principal de Internet: comprobar PRIMERO, compartir DESPUÉS.
--------------------------------------
ACTUALIZACIÓN, 28/04/2017
Ha sido publicar esta entrada y, de repente, todo el mundo se ha vuelto loco con el tema.
Iba a hacer una recopilación exhaustiva que separe HECHOS de SUPOSICIONES, pero la gente de Verne lo ha hecho por mí casi en su totalidad. Leedlo, por favor, porque es muy interesante.
Veamos un resumen de los hechos COMPROBADOS:
1) En una gaceta rusa (Novaya Gazeta) publican un "reportaje" asociando todos los suicidios de adolescentes en Siberia a un juego llamado "Ballena Azul".
2) Las autoridades desmienten, otros medios dudad de la investigación y los autores del reportaje son apartados por su falta de ética periodística.
3) La historia, como un creepy pasta más, pasa a Internet donde, sin pruebas, diferentes personas empiezan a aumentar los detalles (según los patrones estándar de la leyenda urbana).
4) Alguien construye los 50 supuestos pasos que hay que hacer para "ganar" el juego. Ese archivo queda en Internet y empieza a ser compartido sin medida en ciertos círculos adolescentes.
5) Algunos adolescentes con problemas deciden seguir esos pasos que otro se ha inventado, por su cuenta y sin dirección. Algunos son capaces de llevar al límite. Son aquellos con problemas psicológicos y tendencias suicidas previas.
6) Existen grupos llamados "Ballena Azul" en Facebook, creados después de que el bulo trascendiera. Muchos son privados pero a la mayoría no cuesta mucho conseguir invitación. Al acceder, se comprueba que se crearon como broma y que su contenido son chistes. Algo muy parecido pasó hace pocos años con "Ser padre o madre es el regalo más grande de la vida", que se decía que era pedófilo. Fue primero un bulo y años después, alguien creó un grupo con ese nombre que era una de las trolleadas más grandes de la historia de las redes sociales. Depende a quién preguntes, todavía dirá que son pedófilos y que siguen activos, cuando NUNCA fue así.
7) Las autoridades de varios países americanos, contagiadas por la histeria colectiva, ordenan el cierre de varios de esos grupos. Las investigaciones de Verne y otros grupos muestran que no había nada ilegal en varios de ellos. Otros nunca se sabrá. Esto es política habitual de Facebook: si algo causa demasiado revuelo y sospecha que pueda ser nocivo, lo elimina sin preguntar. Cosas nocivas que no causen revuelo, permanecen.
8) Preguntadas las policías de varios países, incluida España (Verne cita a la agencia EFE) EN NINGÚN SITIO HAY NINGUNA MUERTE VERIFICADA NI DENUNCIAS, aunque parece que sí investigaciones prospectivas.
9) Sí que hay algunas lesiones en algunos menores que han seguido por su cuenta la lista de instrucciones que un tercero creó como creepy pasta.
10) CONCLUSIÓN: el juego NO EXISTE NI NUNCA LO HA HECHO, pero el darle tanto bombo y platillo está causando que gente con problemas PUEDA EMPEZAR A HACERLO.
Como esta leyenda hay muchas otras más en Internet, desde Dafu Love a Green Ball, pasando por las falsas versiones de Daisy's Destruction (que sí existe, pero lejos de lo que dicen los medios fáciles de alcanzar). Por no hablar de los llaveros rastreadores de los ladrones de coches, la pandilla basura que hace el cruce de luces para matarte o las naranjas con SIDA. Son todo BULOS.
Si nos ponemos a analizar el tema, ya suena raro. ¿De verdad hay tantos menores tan influenciables? ¿Ni un solo padre se ha dado cuenta y lo ha denunciado a la policía? Y hay un dato más importante: nadie se suicida si no está ya predispuesto a ello. El instinto de autoconservación es de los más poderosos en el ser humano.
Como siempre, hay que rastrear la noticia desde su origen, no en referencias de referencias... y la referencia original proviene de un diario ruso llamado "La nueva gaceta" (Novaya Gazeta) que cuenta una historia de mayo de 2016 que poco tiene que ver con el original. Como en otras ocasiones, una maliterpretación debida a una traducción deficiente ha acabado contando lo que no es... Os invito a leer Snopes, página de referencia en bulos, donde lo explican mucho mejor que yo.
Una vez que queda claro que la famosa "Ballena Azul" no existe, nos queda hablar de la parte mala: por la IRRESPONSABILIDAD de medios y particulares que, en busca de notoriedad o bailclicks, lo comparten con ansia amarilla sin molestarse en verificar fuentes. En ciudadanos ya es malo, pero en quien se supone que se dedica a eso en la prensa, no tiene perdón. Así, podemos ver que hasta El Mundo comparte sin pudor. En su noticia hace referencia a otra noticia en un diario ruso en inglés... pero al leerlo se nos cae el alma a los pies: de "La 'ballena azul', el siniestro juego viral que incita al suicidio" en España a "Se teme que las suicidas de Siberia estuvieran manipuladas por mentes criminales de une red social" del original hay un mundo y medio de diferencia. Y, además, incumple una de las normas básicas del periodista: hablar de HECHOS, no de SUPOSICIONES.
El caso es que la idea ya ha sido asentada y existe la posibilidad de que alguien la empiece a utilizar y algún adolescente —nunca en masa, porque ya hemos dicho que el suicidio es extraordinario— y, lo que hasta ahora no ha pasado, comience a pasar por imitación.
¿Responderán entonces los medios que han publicado las falsedades? ¿Se sentirán culpables los alarmados ciudadanos que no se molestan en comprobar UNA MIERDA? La mayoría no. El tema les será lejano. ¿Qué les importa que un menor en algún lugar del mundo se haya tirado al vacío porque ellos les dieron la idea? Si su familia sigue bien...
Pues, queridos asesinos en potencia, para mí seréis igual de despreciables.
Y, recordad una vez más la regla principal de Internet: comprobar PRIMERO, compartir DESPUÉS.
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ACTUALIZACIÓN, 28/04/2017
Ha sido publicar esta entrada y, de repente, todo el mundo se ha vuelto loco con el tema.
Iba a hacer una recopilación exhaustiva que separe HECHOS de SUPOSICIONES, pero la gente de Verne lo ha hecho por mí casi en su totalidad. Leedlo, por favor, porque es muy interesante.
Veamos un resumen de los hechos COMPROBADOS:
1) En una gaceta rusa (Novaya Gazeta) publican un "reportaje" asociando todos los suicidios de adolescentes en Siberia a un juego llamado "Ballena Azul".
2) Las autoridades desmienten, otros medios dudad de la investigación y los autores del reportaje son apartados por su falta de ética periodística.
3) La historia, como un creepy pasta más, pasa a Internet donde, sin pruebas, diferentes personas empiezan a aumentar los detalles (según los patrones estándar de la leyenda urbana).
4) Alguien construye los 50 supuestos pasos que hay que hacer para "ganar" el juego. Ese archivo queda en Internet y empieza a ser compartido sin medida en ciertos círculos adolescentes.
5) Algunos adolescentes con problemas deciden seguir esos pasos que otro se ha inventado, por su cuenta y sin dirección. Algunos son capaces de llevar al límite. Son aquellos con problemas psicológicos y tendencias suicidas previas.
6) Existen grupos llamados "Ballena Azul" en Facebook, creados después de que el bulo trascendiera. Muchos son privados pero a la mayoría no cuesta mucho conseguir invitación. Al acceder, se comprueba que se crearon como broma y que su contenido son chistes. Algo muy parecido pasó hace pocos años con "Ser padre o madre es el regalo más grande de la vida", que se decía que era pedófilo. Fue primero un bulo y años después, alguien creó un grupo con ese nombre que era una de las trolleadas más grandes de la historia de las redes sociales. Depende a quién preguntes, todavía dirá que son pedófilos y que siguen activos, cuando NUNCA fue así.
7) Las autoridades de varios países americanos, contagiadas por la histeria colectiva, ordenan el cierre de varios de esos grupos. Las investigaciones de Verne y otros grupos muestran que no había nada ilegal en varios de ellos. Otros nunca se sabrá. Esto es política habitual de Facebook: si algo causa demasiado revuelo y sospecha que pueda ser nocivo, lo elimina sin preguntar. Cosas nocivas que no causen revuelo, permanecen.
8) Preguntadas las policías de varios países, incluida España (Verne cita a la agencia EFE) EN NINGÚN SITIO HAY NINGUNA MUERTE VERIFICADA NI DENUNCIAS, aunque parece que sí investigaciones prospectivas.
9) Sí que hay algunas lesiones en algunos menores que han seguido por su cuenta la lista de instrucciones que un tercero creó como creepy pasta.
10) CONCLUSIÓN: el juego NO EXISTE NI NUNCA LO HA HECHO, pero el darle tanto bombo y platillo está causando que gente con problemas PUEDA EMPEZAR A HACERLO.
Como esta leyenda hay muchas otras más en Internet, desde Dafu Love a Green Ball, pasando por las falsas versiones de Daisy's Destruction (que sí existe, pero lejos de lo que dicen los medios fáciles de alcanzar). Por no hablar de los llaveros rastreadores de los ladrones de coches, la pandilla basura que hace el cruce de luces para matarte o las naranjas con SIDA. Son todo BULOS.
lunes, 6 de febrero de 2017
“Un hacker ha tumbado el 20% de la deep web” ¿Seguro?
¿Qué
hay de verdad en esta noticia? En primer lugar, tenemos que matizar los
conceptos: “La red oscura” es toda aquella que no es indexada por los
buscadores. Por eso se estima que es tan gigantesca. No es que el 99% de
Internet sea ilegal, sino que no puede o no debe ser incluido en Google —como
los archivos P2P, los correos electrónicos o las webs corporativas—.
Dentro
de Internet hay algunos sistemas muy minoritarios creados para preservar el
anonimato de sus usuarios y alojar contenido oculto en sus entrañas. Los más
populares son Freenet, I2P y TOR. Freedom Hosting II se encuentra en este
último y se calcula que alojaba unos diez mil sitios de diferente tamaño y uso
—un sitio web puede ser tan sencillo como una página que diga “buenos días” o
tan complejo como un foro con miles de hilos y de usuarios, por lo que el
número de ellos no es un buen indicador de su complejidad—.
En estos momentos hay mil ciento cuarenta y cinco millones de webs activas en el Internet abierto. En TOR, por
su parte, hay unos sesenta mil servicios .onion (que solo funcionan dentro de TOR),
cada uno de los cuales puede alojar una o varias webs. Así podemos comparar lo
diminuto de TOR respecto a Internet abierto.
Freedom Hosting II es un servidor .onion.
Alquilaba espacio web a quien lo quisiera, gratis para una cantidad pequeña de
datos y de pago para cantidades mayores. Es decir, que cualquier persona podía colgar una web en sus discos duros que, como todos los servicios
ocultos de TOR, no se sabe dónde están. La primera versión de Freedom Hosting
fue desmantelada por la Policía y su responsable aún está en prisión, pendiente
de extradición, porque tiene que responder de muchos delitos, desde económicos
a sexuales, todos motivados por el contenido que alojaba, del cual sabía su
ilicitud y, aun así, lo mantenía. Esta segunda solo le ha cogido prestado el
nombre —cuestiones de marketing hacen más rentable utilizar un nombre conocido
que crear otro de cero—, pero las webs a las que proporcionaba alojamiento son del
mismo tipo: botnets, fraudes, mercados negros y pornografía infantil, además de
otras muchas que no son ilegales.
TOR mantiene un excelente sistema que monitoriza todo el tráfico en su red. De esta manera es fácil ver si ha
caído “una quinta parte” de sus servicios o no… y la verdad es que no. Hoy está
muy cercano a los sesenta mil. En días pasados rondaba los sesenta y dos mil.
Donde se pudo observar una caída notable fue de finales de diciembre a mediados
de enero, donde los sitios .onion cayeron en torno a los cincuenta mil, para
luego recuperarse.
No se sabe quién hay detrás de quien
gestiona estos servicios ocultos, por lo que no se puede reclamar si incumplen
sus obligaciones ni se conoce el nivel de seguridad. En este caso era muy
deficiente. Quien ha llevado a cabo el ataque ha contado con detalle como lo hizo y es simple hasta para los que solo saben nociones de seguridad
informática. Su autoría queda demostrada porque ha publicado una lista con todo el contenido extraído del mismo, en la que hay conversaciones muy
significativas —como “cuál es el mejor país para comprar sexo con menores”—,
usuarios y passwords.
¿Quiero eso decir que ese hacker ha hecho algo bueno? No. En
absoluto. Quién sabe cuántas investigaciones policiales se han ido al garete
por esa acción, por lo que habrá niños que jamás serán rescatados. Además, no
se puede actuar contra todos porque haya unos cuantos malos entre ellos y los
sitios legales no tienen por qué pagar el pato.
Por eso, como siempre, lo mejor si
se sabe de una ilegalidad es contactar primero con la policía, porque, encima,
los datos obtenidos de forma fraudulenta no se pueden utilizar legalmente y así
se deja la puerta abierta a que los delincuentes se escapen sin juzgar.
En resumen:
1) No, no se ha tumbado el 20% de la deep
web.
2) Tampoco se ha tumbado el 20% de TOR,
un servicio minoritario dentro de la deep web.
3) Con esa acción solo se ha perjudicado
la acción policial y a inocentes.
lunes, 23 de enero de 2017
¿Prohibimos o permitimos hablar con libertad en Internet?
Hace pocos días nos hemos despertado
con la condena al cantante César Strawberry por seis tuits en los que el
Tribunal Supremo ha querido ver una apología del terrorismo. Desde luego, no
son elegantes. Incluso pecan de groseros, zafios o hasta inmorales pero ¿son
delictivos? ¿Lo hubieran sido si los hubiera soltado en una fiesta con sus
amigos? Una buena parte de la sociedad que pulula por las redes sociales —que,
no nos equivoquemos, no es representativa de la totalidad de España— se lanzó
de inmediato a defenderle, a hablar de exageraciones y de dictadura encubierta.
Hoy
ha muerto Bimba Bosé, tras una lucha de dos años contra el cáncer. Tenía 41
años. Era más joven que yo. Su tío Miguel ha puesto un precioso mensaje de
despedida y recuerdo. Unos cuantos tuiteros han respondido con groserías muy
crueles y, desde luego, fuera de lugar. Hete aquí que los mismos que defendían
la libertad de desear un secuestro por parte de César Strawberry claman por el
enjuiciamiento y hasta linchamiento de quien desea masturbarse con un cadáver.
¿Entonces? ¿En qué quedamos?
Gobernar
a cuarenta y seis millones de personas es complejo y el derecho penal es muy
rígido y, de hecho, es subsidiario —esto es, solo se aplica cuando todos los
demás han fallado—. Las normas son claras: las injurias a las víctimas del
terrorismo son perseguibles de oficio —aunque ellas no quieran, como EduardoMadina—, mientras que a un particular cualquiera, no. Es necesario que el
agraviado presente una querella ante los juzgados de instrucción de su
localidad. Y además tenemos el problema de que los muertos, como ya pasó con
Isabel Carrasco en León, no tienen personalidad jurídica. Es decir, no tienen
honor y no pueden ser injuriados…
Hoy
no quiero hablar de las leyes, sino de la actitud humana, de la piel fina que comenté hace un tiempo ya
en Facebook. Ahondando un poco más, me preocupa la colisión de derechos. ¿Hacia
dónde queremos avanzar? ¿Es legítimo decir barbaridades, siempre que no se
amenace, coaccione o calumnie? ¿Debemos poner la buena educación como norma fundamental
de conducta en Internet, con castigos, incluso, a quien no la cumpla?
No
tengo una respuesta clara, porque todos tenemos nuestras filias y fobias y a
todos nos duelen más unos insultos que otros —algunos hasta jalean las malas
palabras si son al que piensa diferente—. Lo que sí que tengo claro es que el
criterio ha de ser el mismo. No se puede enfadar uno por lo mismo que al día siguiente
ocurre al revés. Si no, no estamos hablando de equidad o de justicia, sino de
bandos y enfrentamientos.
Y
ahí, queridos amigos, a mí no me veréis. Así que si tu opinión sobre cómo
tratar a otro ser humano depende de lo que vote, quizá deberías plantearte tu
calidad como persona.
domingo, 8 de mayo de 2016
La historia de la Policía que las televisiones deberían conocer
Victor
Ross, El Ministerio del Tiempo, El Caso... tres series muy cuidadas de Televisión
Española que he seguido con desigual interés (mucho por las dos últimas, poco
por la primera). Todas tienen algo en común, aparte de la cadena en que la
emiten: su falta de rigor en la historia de la Policía en España.
Hay
muchas cosas que puedo perdonar en aras de una mayor comprensibilidad para el
público (interrogatorios a dos sospechosos JUNTOS, por ejemplo) o bien por
motivos de presupuesto (unos uniformes que no sean totalmente exactos, aunque
sí buenas aproximaciones o armas diferentes a las reglamentarias, muy difíciles
de encontrar en algunos casos), pero cuando lo que falla es la simple
documentación... entonces es que estamos ante un caso de desidia.
No
hago de cagadas mayúsculas como la fracasada serie de "Los 80" que
emitió Telecinco allá por 2004. En uno de los seis capítulos que duró salían
unos maderos de 1981 vestidos ¡¡de
azul y blanco!! El rigor no era el fuerte de aquel programa, ya que hasta la
ropa interior que mostraba era a las claras moderna. Aquello era lo que era y
por eso se emitió como se emitió.
Me
duelen cosas como que en el Ministerio del Tiempo se llame "detective"
al personaje de Hugo Silva, un policía de paisano del año 82. Debería ser
"inspector".
Hablo
de cosas como que en Victor Ross o en la mencionada en el párrafo anterior
salgan "los chapas" vistiendo uniforme para ceremonias. No existía
tal cosa en el "Cuerpo de Vigilancia" ni en el "Cuerpo Superior
de Policía".
Hablo
de la denigrante placa que aparece en El Caso —¡tan cuidada en todo lo demás!—
con el rótulo "Cuerpo de Policía Nacional"—. ¿Tan pronto hemos
olvidado? en 1966 había dos independientes: el "Cuerpo de Policía Armada y
de Tráfico" —los famosos grises—
y el "Cuerpo General de Policía". No trabajaban juntos. No se regían
por las mismas normas. Colaboraban, claro, porque el ámbito de actuación era el
mismo, pero nada más.
¿Tanto
cuesta leer un libro? ¿Consultar la wikipedia? ¿Contratar a un experto, que los
hay baratos? Echemos un ojo a la Historia de nuestra Policía:
La
Policía moderna se crea por real orden del rey Fernando VII allá por 1824, como
un cuerpo de naturaleza civil que dependía del Ministerio de Gobernación. Se
adelantó en veinte años a la Guardia Civil del Duque de Ahumada, cuyo propósito
ambivalente era muy distinto en aquella época: "ocupación" militar
del territorio nacional ante los conflictos rurales, como las guerras
carlistas.
En
1877, la Policía se dividió en dos cuerpos diferenciados que seguirían
estándolo hasta 1986, ciento nueve años después: el de Vigilancia, de paisano,
sin uniforme, que hacían labores de investigación, bien preventiva, bien
reactiva y técnico-periciales y el de Seguridad, de uniforme y con grados y disciplina
militar, aunque de naturaleza civil. Los primeros no vestían jamás de uniforme
PORQUE NO LO TENÍAN. Es como si a un maestro de escuela le pusieran uniforme de
bombero: está mal, es incorrecto.
Durante
el franquismo, el cuerpo de Vigilancia se convirtió en Cuerpo General de
Policía y el de Seguridad en Policía Armada y de Tráfico. Con la militarización
de toda la vida española era obvio que ese segundo adquiría una naturaleza
marcial de la que carecía hasta entonces. En el 78, tras la muerte del
dictador, los nombres cambiaron: Cuerpo Superior de Policía el primero y
Policía Nacional el segundo, ya sí, aunque nada que ver con la actual. Solo en
1986 se unificaron por fin, con los lógicos problemas de integración de dos
organismos de naturaleza tan diferente —de hecho, la mayoría de jefes de la
Policía Nacional se integraron en las Fuerzas Armadas en vez de hacerlo en el
nuevo Cuerpo—.
¿Cómo
es posible que hayamos olvidado nuestra historia en tan pocos años? Estoy
seguro que los guionistas y creadores de televisión no han hecho esas búsquedas
porque no se les ha ocurrido que pudiera
ser de otra manera. Es una pena ese desprecio por nuestra historia. Ojalá
cambie en el futuro.
martes, 15 de marzo de 2016
La buena acción del día #HistoriasPoliciales
Tampoco
es que sea nada importante, pero hoy me hace ilusión contarla. Además, si a
alguno os pasa, ya sabréis cómo actuar.
Después
de volver de trabajar, como cada medio día, he bajado a Dualla a que trotase un
poco por el parque. Vivo en una zona rodeada de ellos, así que tengo donde
elegir. El azar me ha llevado a uno que bordea varios campos de fútbol. En un
momento determinado, se ha puesto así:
No
le he hecho demasiado caso. Con cualquier novedad se sorprende. Hasta que he
reparado en que había una moto apoyada en una valla, en un sitio poco
accesible. Solo los que paseamos perros nos fijamos en sitios así. Al principio
me ha parecido que la habría dejado alguien poco cívico mientas hacía algún
recado, pero había una serie de señales extrañas. En primer lugar, estaba fuera
de cualquier ruta lógica. No hay cerca casas ni negocios. Si fuera de alguien
que estuviera pasando un rato con su pareja o mirando las cotorras invadir la
ciudad (de las que vuelan, digo, de las otras ya estamos invadidos) estaría
cerca. Así que me he acercado a mirarla de cerca:
La
moto olía a pintura barata negra, que no cubría bien los colores originales que
asomaban por debajo: rojo y azul. Su estado general era aceptable, hasta llegar
al clausor, que mostraba indicios claros de estar forzado, con una hendidura
longitudinal y abolladura en el centro. Vamos, que todo indicaba que estaba
robada, así que —y aquí viene el milagro maravilloso— he hecho lo que a nadie
se le había ocurrido antes: llamar al 091.
La policía que me ha atendido, amable y profesional, enseguida me ha confirmado
que el vehículo estaba robado. Su dueño había denunciado la sustracción esa
misma mañana, después de dejarla bien aparcada la noche anterior.
Así,
pues, la Sala ha despachado un vehículo zeta
que pronto se ha presentado y se han hecho cargo del asunto. En menos de media
hora desde que han aparecido, el dueño, un chaval, ha llegado más ilusionado
que enfadado y todo ha acabado bien.
Luego,
hablando con otros dueños de perros, me han contado que han visto la moto ahí
desde al menos las siete de la mañana. A nadie se le ha ocurrido descolgar el
teléfono. Cuesta poco esfuerzo y haces feliz a alguien. Seguro que en caso
contrario todos querríamos que recuperasen nuestro vehículo.
¿Y
la moraleja? Que llamar al 091 cuesta muy poco y estás ayudando a alguien. Que
si todos fuésemos un poco más solidarios, mejor nos iría.
*Una pequeña licencia me he permitido: por
mi condición, he llamado a un compañero antes que me ha confirmado que la motocicleta estaba sustraída. La mayor
parte de los mortales no tenéis ese privilegio, pero tampoco es necesario. Y
paseando al perro ni siquiera he perdido tiempo porque de todas formas iba a
estar en la calle.
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