miércoles, 27 de diciembre de 2017

De croquetas y sandwiches

Desde el conato secesionista en Cataluña, un montón de compañeros han tenido que estar de forma obligatoria en aquella Comunidad Autónoma. Algunos de ellos, cobrando un 80% de la dieta básica (que es una miseria para una ciudad cara de Barcelona), tienen la libertad de buscarse hotel y restaurante por su cuenta cada día de su estancia, que se alarga por meses.
Otros están forzados a permanecer en un barco atracado en el puerto de Barcelona sin tener apenas más dinero de bolsillo, dado que se supone que todas sus necesidades las cubre el catering del ferry —que no está preparado tampoco para largas estancias, pero esa es otra historia—. El caso es que, a ese grupo, para la cena de Nochebuena que, por necesidades del servicio, deben pasar alejados de los suyos, les dan esto:

Los afectados y sus responsables sindicales ponen el grito en el cielo. Están obligados a pasar fechas tan señaladas lejos de su familia, sin opción a buscar otras opciones por su cuenta y, encima, reciben ese trato por parte de quienes se supone que les han de cuidar.
La queja se extiende en las redes sociales y no tardan en aparecer contrarréplicas. Dejando a un lado a los trolls y exaltados de costumbre, destaca la de una enfermera que protestaba porque a ella no le dan de cenar, sino que se lleva “un sándwich”.
Supongo que es ignorancia o falta de empatía —solo existo yo y mis problemas—. Para eso estoy yo aquí: a iluminar un poquito las condiciones del servicio policial:
En Cataluña y en el resto de España existen policías que trabajan a turnos. Muchos han estado trabajando en Nochebuena y en Navidad. Esos han comido en sus casas o se han llevado una tartera a la comisaría. En algunas instalaciones policiales de España incluso recaudan ese día comida que luego reparten entre los más necesitados. De su sueldo, de por sí escaso para mantener una familia. A mí también me tocó en su día pasar alguna de esas fechas señaladas alejado de los míos, tomando denuncias toda la Nochevieja a borrachos y víctimas de robos y agresiones. Nadie protesta por ello.
De los desplazados, aquellos que están en hoteles pero libres de servicio han podido elegir dónde y con quién cenar, dentro de las limitaciones propias de la ubicación geográfica. Con sus magras dietas habrán tenido que poner también de su bolsillo, pero así lo han elegido. Tampoco se oyen quejas.
Los que están indignados son aquellos que están obligados a permanecer en un ferry y no tienen otra opción que cenar lo que les dan. No pueden salir. A esos les dan croquetas frías y otras menudencias.
Y no es comparable al sándwich de la enfermera ni a la tartera del bombero. El trato que se les ha dado no es digno. Los responsables de esa cena miserable tendrán que dar explicaciones.

jueves, 24 de agosto de 2017

COMPARTIR VÍDEOS TERRORISTAS ES SER UN POCO TERRORISTA

De ETA solo le interesaba un mensaje: que dejaba de matar y que se disolvía. No escuché ni uno de sus “boletines”, de sus justificaciones para la barbarie.
Con los yihadistas me ocurre lo mismo. No necesito ver su último vídeo para saber lo que van a decir: que nos quieren matar más, que nos van a subyugar y que vencerán al final. Todos los terroristas dicen lo mismo en todas las ocasiones.
Lo que ya se sabe, no es noticia. Por eso, los medios no deberían hacer mención alguna a sus soflamas. Pero hay más.
Los terroristas, como ya hemos visto, tienen un propósito: que cambiemos nuestro modo de vida. Que nos guiemos por el miedo en nuestras acciones cotidianas. Para eso se sirven de dos herramientas muy poderosas: la acción directa y la propaganda. La repercusión de la primera es obvia. Las muertes traen dolor y consecuencias. La segunda depende de nosotros y solo de nosotros. Porque, de acuerdo, podemos ser personas formadas y frías y no dejarnos llevar por el pánico, pero si hablamos de ellos, si lo compartimos, otros lo leerán y sí caerán en la trampa. Algunos (normalmente los menos listos de su clase) caerán, además, en el odio general al diferente. Y, mira por donde, el DAESH habrá conseguido su objetivo. Sin mover (casi) un dedo.

Por eso, cada vez que hablas de esos vídeos, cada vez que los compartes, estás siendo un poco terrorista (porque siembras el terror). Y lo malo es que muchas veces se hace inadvertidamente, con buena intención.

martes, 22 de agosto de 2017

ATENTADOS: GUÍA DE BURROS PARA ENTENDER LA REALIDAD

En ocasiones siento no tener la claridad de mente de Arthegarn, una de las personas más sabias que conozco, para exponer con prosa preclara las realidades de la vida. Pero tampoco me considero tonto ni, por otro lado, un extremista. Eso último es fácil de saber si consigues que te respondan criticándote desde ambos lados del espectro ideológico, sea cual fuera el tema que se trate.
Por otro lado, estoy cansado de intentar llevar datos objetivos a quien no le interesa verlos. Más de una vez me he encontrado tecleando para borrar a mitad lo que estaba poniendo, porque mi interlocutor no me iba a entender. Y no iba a hacerlo por falta de capacidad intelectual, sino de ganas: están contentos con su visión de la realidad, que es simple y reduce todo a buenos y malos, los míos y los demás, blancos y negros.
El problema, queridos amigos, es que la realidad es muy complicada. Nada se explica como las películas infantiles y casi nunca es una persona la que marca la diferencia si hablamos de sucesos de importancia planetaria.
Los atentados de Barcelona van a necesitar un análisis profundo por los especialistas en Información (aquella parte de la Policía que lucha contra el terrorismo, no las Oficinas de Turismo, digo) para ver por qué una célula así no había sido descubierta, si se actuó bien o no, si las medidas preventivas eran suficientes y un largo etcétera. A toro pasado todo es fácil. Creo que fue el propio Arthegarn el que mencionó la Falacia del Historiador (o sea: analizar los hechos pasados con los conocimientos actuales, de forma que ahora resulta obvia la conclusión cuando, en realidad, en el momento de ocurrir, el evento solo era uno entre millones posibles). Yo tengo mi opinión, por supuesto, pero es solo eso, dado que mi información es parcial, no soy especialista en terrorismo —aunque tenga una formación en la materia superior a la mayoría de españoles— y no he participado en la investigación.
Sin embargo, hay una serie de obviedades que, al final, no me resisto a poner por escrito. Sé que quien las lea ya las va a saber y los que no las saben, no van a leerme. Pero oye, al menos me desfogo y dejo clara mi verdad. Y tal vez alguno sea ignorante por falta de información y no por elección y abra algún ojo.
1)    Los únicos responsables de un atentando son quienes lo cometen. Eso valía para ETA, para los grupos anarquistas y para los yihadistas.
2)    El terrorismo yihadista tiene su origen y explicación en el Islam. Sin embargo, esta religión, en especial el sunnismo, mayoritaria (80%) no está estructurada como el cristianismo, sino que cada cual interpreta el texto y su relación con Dios con bastante libertad. La inmensa mayoría de musulmanes NO son terroristas, NO comparten las ideas terroristas y se horrorizan como nosotros ante los atentados. Y he dicho “como nosotros”, que nos quedamos bastante fríos ante un coche-bomba en el Líbano, Indonesia o la India, pero nos afecta bastante más uno cometido en casa.
3)    El DAESH, como antes los talibanes y otros movimientos, imponen su visión radical y extremista del Islam por medio de una interpretación ultraortodoxa de la Ley Islámica. Aquí podríamos hablar mucho, mucho sobre leyes islámicas, castigos, etc, pero no es el propósito de este mensaje. Para eso, Yeyo —aun con ciertas ideas un tanto drásticas para mi gusto— es el especialista a consultar.
4)    El Islam, según su texto sagrado y la vida de Mahoma, no es precisamente “una religión de paz”. Pero, por otro lado, el cristianismo sí, según las enseñanzas del Nuevo Testamento, y en cambio fuimos muy beligerantes en el pasado. La mayoría de creyentes musulmanes no son violentos y su interpretación o seguimiento del Corán es bastante relajado. Por lo que dicen muchos cuando les entrevistan, apostaría a que ni siquiera lo han leído. Pero claro ¿cuántos cristianos han leído la Biblia? Yo mismo no la acabé hasta hace un par de años y aun así saltándome las partes más aburridas.
5)    Los musulmanes no son “una raza”, aun aceptando que tal concepto existiera. Tampoco tienen por qué ser extranjeros ni haberlo sido nunca. Hay muchísimos musulmanes que llevan más años siendo españoles que otros que se enorgullecen de serlo. Suelen haber nacido en Ceuta o Melilla, pero no necesariamente. Musulmán es quien sigue la religión del Islam, desde Cassius Clay a Jomeini, por citar dos musulmanes famosos que ni son árabes ni “moros”. Por tanto, no pueden ser “expulsados de España”. Porque son españoles. E inocentes.
6)    La reducción al buenos y malos es el verdadero juego del DAESH y otros grupos terroristas. Dividir. Enfrentar. Que uno no se relacione con su vecino musulmán. Que se aíslen en guetos. Así tendrán el caldo de cultivo que necesitan para sembrar el odio y conseguir nuevos adeptos. La vida es gris.
7)    Contra el terrorismo lucha la policía, con notable efectividad. Los ciudadanos hacen bien en manifestarse por la paz, en poner flores, en ponerse avatares con lazos negros y cualquiera otra manifestación de duelo y reconciliación. Porque ellos NO tienen que salir a combatir a los yihadistas. Porque no están preparados para ello. Porque ni siquiera saben dónde y cómo. La verdadera ayuda consiste en llamar al 091 si ven algo sospechoso o decidir si actúan o huyen si se ven envueltos en un altercado. Recuerdo ahora a los refugiados alemanes que redujeron, con la ayuda de una silla, a un atacante en Alemania. O a los estadounidenses y al británico que abortaron un ataque en un tren francés.
8)    La posibilidad de sufrir un atentado es nimia. Es ochocientas veces más probable que tengas un accidente doméstico que te cueste la vida a que la pierdas a menos de un yihadista armado. OCHOCIENTAS VECES MÁS PROBABLE. Creo que no quedan claros los números: por cada vez que te encuentres a un terrorista con cuchillo, habrás resbalado ochocientas veces en la ducha con resultado de muerte. Por ello, no debemos preocuparnos tanto de algo tan improbable ni, sobre todo, dejar que afecte a nuestra forma de vivir, porque si lo hace, ELLOS GANAN. No pueden conseguirlo de otra manera, salvo dividiendo a la sociedad y causando miedo.

9)    Y, para acabar, un consejo general: no des nada por supuesto. No te creas lo que diga cualquiera. Duda de tus conocimientos. Lee mucho. Infórmate. Lee opiniones diferentes. Recuerda a Unamuno “el nacionalismo se cura viajando”. Conoce a tus vecinos. No les margines. Verás que no son tan extraños. Y, sobre todo, NO TENGAS MIEDO DE VIVIR.

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Han "hackeado" Telefónica y un montón de servicios más?

La alerta sensacionalista del día es que [alguien] "hackea" las redes internas de grandes corporaciones, entra las que destaca Telefónica, pero también otras de renombre como bancos o entidades públicas. En otros países están sufriendo lo mismo. (Aunque recordad, niños, que RT tiene la misma fiabilidad que tu portera hablando de política internacional. Posiblemente, tu portera sea más fiable, porque al menos no tiene una intención dirigida...). El ataque está siendo global. ¿Qué está pasando? ¿Un malvado ataque ruso para desestabilizar Occidente? ¿o es chino esta vez?

Pues no. Nada de eso. Como casi siempre, la realidad es más prosaica, pero debemos entender algunos términos antes de proceder.

La primera es "malware" o "software malo", que hace referencia a todo programa que está destinado a hacer algo que el usuario de la máquina no quiere. Muchos "solo" espían lo que se hace, pero otros borran archivos o capturan nuestras contraseñas bancarias, por poner solo dos ejemplos

El segundo es "ransomware", que se puede traducir como "malware que pide rescate", como lo hizo el famoso "virus de la policía" hace unos años. Desde entonces, se han sofisticado y encriptan los archivos importantes del disco duro (todos los de trabajo, Word, Excel, fotos, etc) y te pide un rescate.

Otro término que debemos conocer es "gusano". Este hace referencia a un malware que es capaz de replicarse a sí mismo. Es decir, se mueve como un "gusano" por la red, apareciendo en un sitio tras otro, duplicándose en cada uno de ellos (puesto que no desaparece de su sitio original).

Estos términos son compatibles entre sí: puede ser un ransomware que se comporte como un gusano, por ejemplo.

Uno de esos fue detectado por Microsoft el día 14 de marzo de 2017. Se llamaba WannaCry y era especial, porque aprovechaba una vulnerabilidad, para la que sacaron un parche tres días después, para expandirse dentro de una red local.

¿Cómo funciona?

El delincuente que nos quiere robar envía un archivo infectado por correo electrónico a todas las direcciones electrónicas que pueda. Esto se cuenta por millones, para lo que usa servidores de correo que no estén adecuadamente protegidos. De hecho, cada vez que nos damos de alta en algún servicio gratuito o ponemos nuestro correo en Internet, hay una buena posibilidad de que acabe en una de estas listas.

Una vez que un usuario poco avezado lo ha abierto, y aquí viene lo innovador, se envía a todos los que estén en la misma red (basta que haya un solo pardillo en la oficina para que hasta el más experto usuario de la misma se contagie). Aprovecha una vulnerabilidad de Windows para la que se sacó un primer parche. Lo malo es que la versión de hoy está modificada y todavía no hay solución sencilla.

Así, a través de ese error, va infectando todos los ordenadores y cifrando todos los archivos, por los que luego pide rescate, como es habitual, en bitcoins para evitar el rastreo del dinero estatal, más fácil de seguir. Su propósito es recaudatorio y su éxito se basa en que no hay todavía una solución, pero con la velocidad a la que trabajan las compañías antivirus, seguro que mañana (o quizá en horas) ya tendremos una solución parcial, hasta que Microsoft saque la nueva solución.

Así, pues, no estamos ante ningún ataque organizado para desestabilizarnos, sino ante un sencillo grupo criminal que quiere nuestro dinero. Nada más. ¡Ah! Y pagar, por supuesto, no garantiza en absoluto que se liberen los archivos "secuestrados".

Estos programas no "roban" los archivos, solo los cifran en el ordenador que los tiene (por eso hace falta una copia de seguridad de todo en algún sitio seguro). Y, por supuesto, no son "hackers". Solo utilizan el truco más viejo del mundo, la ingeniería social, para colocar su regalito.

Si el usuario está preparado, no le infectarán.


jueves, 4 de mayo de 2017

Ignorancia legal o "premios garrote"

Hoy he leído ESTA NOTICIA en que una asociación llamada Women's Links Worlwide, que castiga las sentencias "contra la igualdad de género" ha propuesto para su "premio garrote" una sentencia en que se "rebaja" la pena a un abusador sexual porque la niña "no opuso resistencia".

En primer lugar, no se "rebaja" ninguna pena, puesto que desde la primera sentencia solo ha habido esa condena, que no habrá estimado toda la solicitud de la acusación particular —si la ha habido— o del Ministerio Fical.

Es un caso doloroso, porque la niña tenía cinco años de edad cuando empezaron los abusos, que se prolongaron durante tres años y el adulto solo ha recibido un castigo de cerca de cuatro años de prisión.


Una pena tan baja para un abusador sexual ya nos hace pensar que los abusos cometidos por fuerza han tenido que ser leves —es decir, tocamientos y no penetraciones— porque en otro caso la pena hubiera sido de doce a quince años.

La "indignación" está porque no se ha contemplado que los hechos sean "agresión sexual". Es decir, que el acusado no ha utilizado "violencia o intimidación" —o ésta no ha podido ser demostrada—. De haber apreciado esa agravante, la pena hubiera subido de 5 a 10 años.

Los hechos son abyectos, desde luego, pero son los que son. La gradación de las pena tiene un propósito, porque si todo se castigase igual, los delincuentes irían al delito más grave. Cuando la pena por robo era el ahorcamiento, los ladrones asesinaban a sus víctimas porque les daba igual, no iban a tener más reproche legal que sin hacerlo.

Por tanto, los jueces han actuado con corrección al no estimar violencia si no la ha habido y castigar al que sí la ejerza.

Me llama en especial la atención que esa asociación lo considere "un atentado contra la igualdad" porque yo he tenido casos —Nanysex, mismo, que abusaba de BEBÉS— donde tampoco se estimó la agresión sexual, porque un bebé no puede oponer fuerza alguna contra su abuso... Claro que todos los bebés eran masculinos y, por tanto, no pueden ser considerados "víctimas de desigualdad". Aunque fueran bebés y los haya penetrado un adulto.

Este caso demuestra que pertenecer a una asociación en absoluto está reñido con ser un total ignorante en cuestión de leyes e intentar, de paso, crear una opinión pública contraria a la correcta aplicación de le legalidad.

Esto me recuerda —siempre lo hace— a las tonterías que se oyen cada vez que ha habido un asesinato con múltiples puñaladas y no se aprecia el agravante de enseñamiento. Bastan cinco minutos de lectura del código penal para entender que por ese tipo se entiende "alargar de forma innecesaria el sufrimiento de la víctima", por lo que si todas las heridas se dirigían a zonas vitales, jamás se podrá aplicar. Es otra prueba de la ignorancia supina que se extiende.

Y ojo, es legítimo que el ciudadano medio no lo sepa, pero tanto la prensa como las "asociaciones" tienen una responsabilidad con la verdad y eludirla solo las convierte en otro propagador de rumores más, en vez de un sitio fiable al que recurrir.

jueves, 27 de abril de 2017

¿ESTÁN LOS NIÑOS SUICIDÁNDOSE EN UN JUEGO LLAMADO "BALLENA AZUL"?

Desde hace unas semanas, existe un rumor del que incluso se han hecho eco diferentes medios de comunicación, la mayoría de dudosa reputación y escasa credibilidad. Según el mismo, en Rusia se originó un juego en que los adolescentes deben realizar una serie de desafíos cada vez más difíciles y que empiezan con lo trivial para acabar con el suicidio del participante, todo siguiendo las instrucciones de unos "directores de juego" que permanecen en las sombras. Terrible, ¿eh? Y eso no es lo peor. Lo peor es que el juego se está expandiendo por Latinoamérica, entre otros lugares.

Si nos ponemos a analizar el tema, ya suena raro. ¿De verdad hay tantos menores tan influenciables? ¿Ni un solo padre se ha dado cuenta y lo ha denunciado a la policía? Y hay un dato más importante: nadie se suicida si no está ya predispuesto a ello. El instinto de autoconservación es de los más poderosos en el ser humano.

Como siempre, hay que rastrear la noticia desde su origen, no en referencias de referencias... y la referencia original proviene de un diario ruso llamado "La nueva gaceta" (Novaya Gazeta) que cuenta una historia de mayo de 2016 que poco tiene que ver con el original. Como en otras ocasiones, una maliterpretación debida a una traducción deficiente ha acabado contando lo que no es... Os invito a leer Snopes, página de referencia en bulos, donde lo explican mucho mejor que yo.

Una vez que queda claro que la famosa "Ballena Azul" no existe, nos queda hablar de la parte mala: por la IRRESPONSABILIDAD de medios y particulares que, en busca de notoriedad o bailclicks, lo comparten con ansia amarilla sin molestarse en verificar fuentes. En ciudadanos ya es malo, pero en quien se supone que se dedica a eso en la prensa, no tiene perdón. Así, podemos ver que hasta El Mundo comparte sin pudor. En su noticia hace referencia a otra noticia en un diario ruso en inglés... pero al leerlo se nos cae el alma a los pies: de "La 'ballena azul', el siniestro juego viral que incita al suicidio" en España a "Se teme que las suicidas de Siberia estuvieran manipuladas por mentes criminales de une red social" del original hay un mundo y medio de diferencia. Y, además, incumple una de las normas básicas del periodista: hablar de HECHOS, no de SUPOSICIONES.

El caso es que la idea ya ha sido asentada y existe la posibilidad de que alguien la empiece a utilizar y algún adolescente —nunca en masa, porque ya hemos dicho que el suicidio es extraordinario— y, lo que hasta ahora no ha pasado, comience a pasar por imitación.

¿Responderán entonces los medios que han publicado las falsedades? ¿Se sentirán culpables los alarmados ciudadanos que no se molestan en comprobar UNA MIERDA? La mayoría no. El tema les será lejano. ¿Qué les importa que un menor en algún lugar del mundo se haya tirado al vacío porque ellos les dieron la idea? Si su familia sigue bien...

Pues, queridos asesinos en potencia, para mí seréis igual de despreciables.

Y, recordad una vez más la regla principal de Internet: comprobar PRIMERO, compartir DESPUÉS.

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ACTUALIZACIÓN, 28/04/2017

Ha sido publicar esta entrada y, de repente, todo el mundo se ha vuelto loco con el tema.

Iba a hacer una recopilación exhaustiva que separe HECHOS de SUPOSICIONES, pero la gente de Verne lo ha hecho por mí casi en su totalidad. Leedlo, por favor, porque es muy interesante.

Veamos un resumen de los hechos COMPROBADOS:

1) En una gaceta rusa (Novaya Gazeta) publican un "reportaje" asociando todos los suicidios de adolescentes en Siberia a un juego llamado "Ballena Azul".

2) Las autoridades desmienten, otros medios dudad de la investigación y los autores del reportaje son apartados por su falta de ética periodística.

3) La historia, como un creepy pasta más, pasa a Internet donde, sin pruebas, diferentes personas empiezan a aumentar los detalles (según los patrones estándar de la leyenda urbana).

4) Alguien construye los 50 supuestos pasos que hay que hacer para "ganar" el juego. Ese archivo queda en Internet y empieza a ser compartido sin medida en ciertos círculos adolescentes.

5) Algunos adolescentes con problemas deciden seguir esos pasos que otro se ha inventado, por su cuenta y sin dirección. Algunos son capaces de llevar al límite. Son aquellos con problemas psicológicos y tendencias suicidas previas.

6) Existen grupos llamados "Ballena Azul" en Facebook, creados después de que el bulo trascendiera. Muchos son privados pero a la mayoría no cuesta mucho conseguir invitación. Al acceder, se comprueba que se crearon como broma y que su contenido son chistes. Algo muy parecido pasó hace pocos años con "Ser padre o madre es el regalo más grande de la vida", que se decía que era pedófilo. Fue primero un bulo y años después, alguien creó un grupo con ese nombre que era una de las trolleadas más grandes de la historia de las redes sociales. Depende a quién preguntes, todavía dirá que son pedófilos y que siguen activos, cuando NUNCA fue así.

7) Las autoridades de varios países americanos, contagiadas por la histeria colectiva, ordenan el cierre de varios de esos grupos. Las investigaciones de Verne y otros grupos muestran que no había nada ilegal en varios de ellos. Otros nunca se sabrá. Esto es política habitual de Facebook: si algo causa demasiado revuelo y sospecha que pueda ser nocivo, lo elimina sin preguntar. Cosas nocivas que no causen revuelo, permanecen.

8) Preguntadas las policías de varios países, incluida España (Verne cita a la agencia EFE) EN NINGÚN SITIO HAY NINGUNA MUERTE VERIFICADA NI DENUNCIAS, aunque parece que sí investigaciones prospectivas.

9) Sí que hay algunas lesiones en algunos menores que han seguido por su cuenta la lista de instrucciones que un tercero creó como creepy pasta.

10) CONCLUSIÓN: el juego NO EXISTE NI NUNCA LO HA HECHO, pero el darle tanto bombo y platillo está causando que gente con problemas PUEDA EMPEZAR A HACERLO.

Como esta leyenda hay muchas otras más en Internet, desde Dafu Love a Green Ball, pasando por las falsas versiones de Daisy's Destruction (que sí existe, pero lejos de lo que dicen los medios fáciles de alcanzar). Por no hablar de los llaveros rastreadores de los ladrones de coches, la pandilla basura que hace el cruce de luces para matarte o las naranjas con SIDA. Son todo BULOS.

lunes, 6 de febrero de 2017

“Un hacker ha tumbado el 20% de la deep web” ¿Seguro?


     Varios medios publican tan rotundo titular. La lectura de la noticia apenas matiza la afirmación. Detalla cómo alguien, vinculado a Anonymous, ha entrado en Freedom Hosting II, ha copiado todos los datos y, a continuación, ha borrado el contenido entero, sustituyéndolo por un mensaje en que afirma estar disgustado por cómo sus dueños permiten tamaña cantidad de ilegalidades, entre las que se encuentran estafas y pornografía infantil. Con el borrado han caído también miles de páginas que no son ilegales per se como, por ejemplo, de sexo fetichista.
         ¿Qué hay de verdad en esta noticia? En primer lugar, tenemos que matizar los conceptos: “La red oscura” es toda aquella que no es indexada por los buscadores. Por eso se estima que es tan gigantesca. No es que el 99% de Internet sea ilegal, sino que no puede o no debe ser incluido en Google —como los archivos P2P, los correos electrónicos o las webs corporativas—.
         Dentro de Internet hay algunos sistemas muy minoritarios creados para preservar el anonimato de sus usuarios y alojar contenido oculto en sus entrañas. Los más populares son Freenet, I2P y TOR. Freedom Hosting II se encuentra en este último y se calcula que alojaba unos diez mil sitios de diferente tamaño y uso —un sitio web puede ser tan sencillo como una página que diga “buenos días” o tan complejo como un foro con miles de hilos y de usuarios, por lo que el número de ellos no es un buen indicador de su complejidad—.
En estos momentos hay mil ciento cuarenta y cinco millones de webs activas en el Internet abierto. En TOR, por su parte, hay unos sesenta mil servicios .onion (que solo funcionan dentro de TOR), cada uno de los cuales puede alojar una o varias webs. Así podemos comparar lo diminuto de TOR respecto a Internet abierto.
Freedom Hosting II es un servidor .onion. Alquilaba espacio web a quien lo quisiera, gratis para una cantidad pequeña de datos y de pago para cantidades mayores. Es decir, que cualquier persona podía colgar una web en sus discos duros que, como todos los servicios ocultos de TOR, no se sabe dónde están. La primera versión de Freedom Hosting fue desmantelada por la Policía y su responsable aún está en prisión, pendiente de extradición, porque tiene que responder de muchos delitos, desde económicos a sexuales, todos motivados por el contenido que alojaba, del cual sabía su ilicitud y, aun así, lo mantenía. Esta segunda solo le ha cogido prestado el nombre —cuestiones de marketing hacen más rentable utilizar un nombre conocido que crear otro de cero—, pero las webs a las que proporcionaba alojamiento son del mismo tipo: botnets, fraudes, mercados negros y pornografía infantil, además de otras muchas que no son ilegales.
TOR mantiene un excelente sistema que monitoriza todo el tráfico en su red. De esta manera es fácil ver si ha caído “una quinta parte” de sus servicios o no… y la verdad es que no. Hoy está muy cercano a los sesenta mil. En días pasados rondaba los sesenta y dos mil. Donde se pudo observar una caída notable fue de finales de diciembre a mediados de enero, donde los sitios .onion cayeron en torno a los cincuenta mil, para luego recuperarse.

No se sabe quién hay detrás de quien gestiona estos servicios ocultos, por lo que no se puede reclamar si incumplen sus obligaciones ni se conoce el nivel de seguridad. En este caso era muy deficiente. Quien ha llevado a cabo el ataque ha contado con detalle como lo hizo y es simple hasta para los que solo saben nociones de seguridad informática. Su autoría queda demostrada porque ha publicado una lista con todo el contenido extraído del mismo, en la que hay conversaciones muy significativas —como “cuál es el mejor país para comprar sexo con menores”—, usuarios y passwords.
¿Quiero eso decir que ese hacker ha hecho algo bueno? No. En absoluto. Quién sabe cuántas investigaciones policiales se han ido al garete por esa acción, por lo que habrá niños que jamás serán rescatados. Además, no se puede actuar contra todos porque haya unos cuantos malos entre ellos y los sitios legales no tienen por qué pagar el pato.
Por eso, como siempre, lo mejor si se sabe de una ilegalidad es contactar primero con la policía, porque, encima, los datos obtenidos de forma fraudulenta no se pueden utilizar legalmente y así se deja la puerta abierta a que los delincuentes se escapen sin juzgar.
En resumen:
1)    No, no se ha tumbado el 20% de la deep web.
2)    Tampoco se ha tumbado el 20% de TOR, un servicio minoritario dentro de la deep web.
3)    Con esa acción solo se ha perjudicado la acción policial y a inocentes.

lunes, 23 de enero de 2017

¿Prohibimos o permitimos hablar con libertad en Internet?

         Hace pocos días nos hemos despertado con la condena al cantante César Strawberry por seis tuits en los que el Tribunal Supremo ha querido ver una apología del terrorismo. Desde luego, no son elegantes. Incluso pecan de groseros, zafios o hasta inmorales pero ¿son delictivos? ¿Lo hubieran sido si los hubiera soltado en una fiesta con sus amigos? Una buena parte de la sociedad que pulula por las redes sociales —que, no nos equivoquemos, no es representativa de la totalidad de España— se lanzó de inmediato a defenderle, a hablar de exageraciones y de dictadura encubierta.


         Hoy ha muerto Bimba Bosé, tras una lucha de dos años contra el cáncer. Tenía 41 años. Era más joven que yo. Su tío Miguel ha puesto un precioso mensaje de despedida y recuerdo. Unos cuantos tuiteros han respondido con groserías muy crueles y, desde luego, fuera de lugar. Hete aquí que los mismos que defendían la libertad de desear un secuestro por parte de César Strawberry claman por el enjuiciamiento y hasta linchamiento de quien desea masturbarse con un cadáver. ¿Entonces? ¿En qué quedamos?
         Gobernar a cuarenta y seis millones de personas es complejo y el derecho penal es muy rígido y, de hecho, es subsidiario —esto es, solo se aplica cuando todos los demás han fallado—. Las normas son claras: las injurias a las víctimas del terrorismo son perseguibles de oficio —aunque ellas no quieran, como EduardoMadina—, mientras que a un particular cualquiera, no. Es necesario que el agraviado presente una querella ante los juzgados de instrucción de su localidad. Y además tenemos el problema de que los muertos, como ya pasó con Isabel Carrasco en León, no tienen personalidad jurídica. Es decir, no tienen honor y no pueden ser injuriados…
         Hoy no quiero hablar de las leyes, sino de la actitud humana, de la piel fina que comenté hace un tiempo ya en Facebook. Ahondando un poco más, me preocupa la colisión de derechos. ¿Hacia dónde queremos avanzar? ¿Es legítimo decir barbaridades, siempre que no se amenace, coaccione o calumnie? ¿Debemos poner la buena educación como norma fundamental de conducta en Internet, con castigos, incluso, a quien no la cumpla?
         No tengo una respuesta clara, porque todos tenemos nuestras filias y fobias y a todos nos duelen más unos insultos que otros —algunos hasta jalean las malas palabras si son al que piensa diferente—. Lo que sí que tengo claro es que el criterio ha de ser el mismo. No se puede enfadar uno por lo mismo que al día siguiente ocurre al revés. Si no, no estamos hablando de equidad o de justicia, sino de bandos y enfrentamientos.

         Y ahí, queridos amigos, a mí no me veréis. Así que si tu opinión sobre cómo tratar a otro ser humano depende de lo que vote, quizá deberías plantearte tu calidad como persona.